La luz y la huerta valenciana se tenían que convertir en las protagonistas de este ático de 100m2 ubicado a 20km de Valencia. Decidimos convertirlo en una caja de luz donde todas sus estancias tienen salida directa a la terraza. Es una oda al mediterraneo en toda su esencia: materiales nobles, porcelanicos de gran formato, colores neutros y texturas. El toque final lo aporta el porche con una pérgola de madera, techo de cañizo y paellero de obra.